Reelección y debut de intendentes peronistas

En una provincia de Buenos Aires que es clave para definir el futuro nacional de una elección, hubo varios intendentes peronistas bonaerenses reelectos así como otros y otras que alcanzaron el poder derrotando a candidatos de Cambiemos, como fue el caso de Quilmes y Moreno.

Las mejores elecciones de los intendentes peronistas del conurbano bonaerense fueron las de Fernando Espinoza (La Matanza), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Ariel Sujarchuk (Escobar), Martín Insaurralde (Lomas) y Fernando Gray (Esteban Echeverría). Espinoza y Cascallares superaron el 60%, mientras que Katopodis, Insaurralde y Gray, entre otros, rondan más del 50 % al cierre del escrutinio provisorio.

Intendentes peronistas junto al mandatario electo.
Crédito: PJ bonaerense.

Empezando por el primer distrito de la zona sur del conurbano. Avellaneda es y será peronista ya que pese a la candidatura del conocido periodista de Telenoche, Luis Otero, volvió a triunfar el aparato justicialista del distrito dándole la reelección a Jorge Ferraresi con 63 por ciento. Otero sacó 33 por ciento.

Fernando Espinoza volvió a ser elegido intendente de La Matanza traccionando votos de abajo hacia arriba con su esposa como candidata a vicegobernadora provincial con Axel Kicillof. A nivel nacional, el Frente de Todos sacó 65 por ciento en categoría gobernador y Espinoza 64 puntos visibilizando el escaso corte de boleta peronista.

Magario, Kicillof, Cristina y Espinoza en La Matanza.

Martín Insaurralde fue reelecto en Lomas de Zamora con el mismo porcentaje que obtuvo Kicillof: 59 por ciento ambos votando “boleta completa”. Mismo caso para Mariano Cascallares (Almirante Brown) que obtuvo 61 por ciento de votos, traccionando a Kicillof que obtuvo 60 %, igual que Alberto Fernández. Y en Berazategui, Juan José Mussi, fue reelecto con el 66 por ciento de los votos.-

En Esteban Echeverría, y pese a las temibles inundaciones de los últimos días, Fernando Gray logró su reelección estando cerca de los damnificados. También hubo votación por boleta completa ya que los tres (Alberto, Kicillof y Gray) obtuvieron el 60 % de los sufragios impulsando sus candidaturas de arriba hacia abajo. Evert Ignacio Van Tooren logró por el PRO 31 por ciento, la mitad que Gray.  

Lucas Ghi retornó a la intendencia de Morón-.

En Quilmes, Mayra Mendoza le arrebató el distrito a Martiniano Molina sacando el 50 % de los sufragios y Molina 43 puntos, siete puntos de ventaja aunque el candidato presidencial sacó 5 puntos más que Mendoza en el distrito. En Ezeiza, la familia Granados continuará gobernando el distrito con una paliza contra su rival de Cambiemos. Ganó con el 64 % de los votos frente al 26 por ciento de Cambiemos, Rubén Barabani.

Y en Florencio Varela también continúa el peronismo con el apoyo de Julio Pereyra. El nuevo intendente es su delfín, Andrés Watson, que ganó con el 54 % frente a Pablo Alaniz, de Cambiemos (28%).

En zona norte, Ariel Sujarchuk, logró la reelección con el 65% para el Frente de Todos traccionando a Kicilof que pese a esto obtuvo 10 puntos menos que el intendente. Así como en Tigre, Julio Zamora, logró su reelección con el Frente de Todos en una disputa interna que pudo ganar sobre el final del cierre de listas. Obtuvo 55 por ciento, cinco puntos más que el gobernador electo.

La diputada Mayra Mendoza es la nueva intendenta de Quilmes.

En el oeste, donde está el agite, amplia ventaja de los intendentes peronistas como en Morón que triunfó ante el actual intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, que perdió contra su antecesor Lucas Ghi. Volvió a la intendencia con un 47 % de los votos, sobre 44 % del ex esposo de María Eugenia Vidal, que perdió su cargo por apenas tres puntos.  

En San Martín, Gabriel Katopodis logró la reelección con el 55 por ciento de los sufragios sobre el funcionario del gobierno de Vidal, Santiago López Medrano que en su candidatura como intendente logró sacar un 35 por cienot que no le alcanzó para llegar al poder. Así como Juanchi Zabaleta, derrotó a Lucas Delfino 55 por ciento a 33 por ciento reteniendo la intendencia de Hurlingham.

Mariel Fernández, intendenta electa de Moreno.

Mientras que en Moreno, hay nueva intendenta. Mariel Fernández triunfó con el 60 % de los sufragios, sobre Aníbal Asseff, de Cambiemos, que obtuvo 29%. En Merlo, ganó FDT con el 64 % de los votos para la reelección de Gustavo Menéndez, frente al 24% de Mauricio Zencich.

Mientras que en Malvinas Argentinas, se volvió a presentar el histórico intendente Jesús Cariglino, esta vez por la marca Cambiemos, pero no pudo con el Frente de Todos que obtuvo la reelección con Leonardo Nardini con el 68 % sobre el 24% de Juntos por el Cambio. Más ajustado fue en Pilar, ya que el empresario inmobiliario Federico Achával ganó por poco pero en las PASO había sacado 15 puntos de diferencia. En la elección general, Achával del FDT obtuvo el 47 por ciento frente al actual intendente Nicolás Ducoté que sacó 45 por ciento, en una elección polarizada entre ambos.     

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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