Asado en veremos: la carne aumentará 20 %

Los precios de la carne vacuna tendrán un aumento entre 10% a 20% en los próximos días. El principal motivo tiene que ver con una recomposición en los valores de la hacienda que vienen retrasados desde principio de año por la disparada del alimento del ganado, que saltó su precio porque se encareció el maíz y la soja en los mercados internacionales.

Según el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), los precios de los distintos cortes de carne vacuna mostraron, en promedio, subas leves del 1% en octubre con respecto al mes de septiembre pero una suba interanual del 57%.

El corte que más subió en octubre fue la hamburguesa casera, que creció 4% alcanzando los 390 pesos el kilo. Le siguió el asado de tira y el matambre, con un incremento de 2,1% llegando a 390 pesos y 440 pesos por kilo, respectivamente, según el trabajo del IPCVA que realiza todos los meses que está restringida a 60 carnicerías de Capital y GBA mientras que el seguimiento de los precios en supermercados se hizo provisoriamente siguiendo el canal de venta on-line.

“La suba en el mostrador viene de la mano de una menor oferta porque llevamos muchos meses quebrando. Cada dos animales que salen del corral, se repone”, explicó Juan Eiras, productor y presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), al diario Clarín.

Mientras que el precio del pollo fresco mostró precios con alzas moderadas del 3,6% en octubre versus septiembre y 32% interanual mientras que el precio del pechito de cerdo mostró precios con subas significativas 14,5% con relación al mes anterior y 84% contra septiembre de 2019.

Cabe resaltar que los embarques de carne vacuna totalizaron entre enero-septiembre alcanzaron las 440.000 toneladas, un auge del 15% en relación al mismo período de 2019, continuando con los datos del IPCVA.

La medida del Gobierno nacional no funcionó

El funcionario adelantó que en esa dirección “se está trabajando con el sector y hay un compromiso que está cerrando la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, para garantizar cortes a buenos precios para diciembre, para que estén disponibles antes de las Fiestas de Fin de Año”.

Con ese planteo inicial, Kulfas aseguró que, “en el caso de la carne, hay un equilibrio que se está trabajando planteado por el presidente” Alberto Fernández, y que expresó esta semana al participar del anuncio de inversiones de frigoríficos nucleados en el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC).

En aquella oportunidad, el Presidente destacó que “el sector de frigoríficos logró pensar un plan de desarrollo industrial de la carne y es tan ambicioso como necesario”.

Sin embargo, a la vez, Fernández afirmó que desea reeditar en el país el modelo del expresidente de Uruguay José Mujica, que “propuso que haya una serie de cortes populares y que esos cortes no se dejaran llevar por los precios internacionales”.

Al respecto, el ministro dijo que el trabajo avanza en la dirección de “articular este desafío” y subrayó la importancia de “tener una visión amplia en materia de crecimiento económico”.

“Si focalizamos todo en el mercado interno y descuidamos el mercado externo, al poco tiempo nos faltan los dólares como está ocurriendo ahora. Nos quedamos sin divisas y se nos complica continuar creciendo”, completó.

“Si -por el contrario- concentramos todo en el mercado externo y descuidamos el interno, el problema lo conocemos: tenemos un mercado más chico, sin incentivos para el desarrollo, no se genera el círculo virtuoso de un mayor consumo interno para más inversión, más ventas, más empleo”, reseñó.

Esta semana, los frigoríficos que integran el Consorcio ABC anunciaron un programa de inversiones por un total de 187 millones de dólares, con el objetivo de incrementar en un 40% los envíos al exterior en los próximos tres años, y alcanzar un volumen de 1,25 millón de toneladas.

“La inversión en nueva maquinaria y equipamiento de frío contempla generar 5.000 puestos de trabajo, apuntalar un sector que exporte US$ 5.000 millones de los US$3.000 que exporta hoy, con más agregación de valor y aprovechar multiplicar por tres o por cuatro el valor de sus exportaciones”, aseguró Kulfas.

En la entrevista con Télam, el ministro también se refirió al mercado de alimentos frescos y a las fuertes oscilaciones de precios de los últimos meses, parte de lo cual explicó el incremento inflacionario registrado por el Indec.

“Ahí tenemos un escenario internacional con un aumento importante en las materias primas, eso tiene el costado positivo que vamos a valorizar mucho más nuestra producción agroindustrial, pero hay que balancear”, explicó.

Más allá del contexto internacional, Kulfas entendió que en el país “en los mercados de productos frescos hay problemas estructurales, históricos, que es necesario comenzar a resolver y que tiene que ver con discusiones de precios estacionales”.

“Todos vemos que en algún momento del año el precio sube sistemáticamente del algún producto y al rato baja. Hay situaciones donde se genera alguna histeria puntual que después se resuelve rápidamente”, apuntó el ministro, al señalar que es necesario moderar el impacto en las mesas y los bolsillos.

Así, anticipó que “hay varios temas dentro de esas cadenas que tienen que ver con el mercado de productos frescos que estamos trabajando con el Mercado Central para generar un esquema de abastecimento más estable y no tenga esa volatilidad de los precios”.

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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