Macri: “Hay un desafío con el orden público, que la ciudad esté más prolija, más ordenada”

El precandidato de Juntos por el Cambio, Jorge Macri, competirá en la interna con Martín Lousteau y habló de cara a las recientes primarias de salud, viviendas y seguridad en la Ciudad de Autónoma de Buenos Aires.

¿Qué propone para el próximo gobierno de la Ciudad de Buenos Aires?

Mi propuesta tiene dos ejes: cuidar lo que hemos logrado en los 16 años de gestión en la Ciudad y luego traer mi experiencia de 10 años de gestión de una ciudad más pequeña, como es Vicente López, pero con problemas similares. Supone gestionar lo que se hizo bien como punto de partida tanto por Mauricio Macri como por Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad y mejorarlo.

En una entrevista con la agencia Télam usted habló de lo que se hizo bien. ¿Qué se hizo mal o es mejorable en la Ciudad?

Hicimos avances notables en lo físico, como el Metrobus, la mejora de parques o el Paseo del Bajo, el Viaducto del ferrocarril Mitre, son logros muy tangibles, zonas que antes se inundaban y ahora no, tener una Policía propia. Pero eso no alcanza y el vecino te pregunta qué traés a la mesa. Y hay un desafío que tiene que ver con el orden público, que la ciudad esté más prolija, más ordenada, y siempre hay un reclamo de mayor seguridad.

¿Cuáles son las propuestas en materia de seguridad?

Hay un planteo de la gente que quiere estar mejor y más segura, en general. Hay muchos delitos considerados menores pero que generan un problema a la ciudadanía, como el arrebato de celulares, el robo de cubiertas de autos. Delitos que parecen menores respecto de cosas que ocurren en otros distritos pero que los porteños quieren ver solucionados. Queremos incrementar el patrullaje en moto en la Ciudad. Hoy tenemos muchos más policías patrullando de a pie durante el día y un patrullaje nocturno en autos. El patrullaje nocturno en auto es correcto porque es una defensa para el personal y no hay tanto tránsito. Ahora, durante el día el auto muchas veces llega tarde y el personal a pie queda lejos o lento, entonces la Ciudad tiene que ir rápida y agresivamente a un sistema de patrullaje en moto, que ha funcionado en otras ciudades

¿Usted dijo que con los piqueteros “se va a llevar mal”? ¿Por qué?

Va a haber conflicto. Yo sé que voy a tener conflicto con los piqueteros y ellos lo van a tener conmigo, porque el conflicto que yo no esté resolviendo se lo traslado al ciudadano. Gobernar muchas veces es resolver cosas en el marco del diálogo, pero a veces no. Hay un rol del Estado que es indelegable y que es garantizar el orden.

Leandro Santoro, el candidato de UxP, sostiene que es posible ampliar la red de subterráneos y usted afirma que ahora no se puede hacer…

Una urbe tan concentrada necesita más subtes, pero el país que nos va a dejar el kirchnerismo no nos va a permitir un nivel de endeudamiento tan mágico como plantea Santoro, quien debe vivir en un país distinto, porque hoy acceder al crédito internacional está prácticamente vedado y hacer una obra de ese tipo es imposible sin crédito internacional y a tasas muy bajas, porque si no la tarifa hay que ponerla a valores imposibles. La propuesta de Santoro me parece una linda intención, pero impracticable. Ahora, que hay que extender la red, de esto no hay dudas, sobre todo hacia la zona sur de la Ciudad, que nos pide un desarrollo que hasta ahora no hemos logrado.

-¿Que haría en materia de salud?

Tenemos una propuesta para descomprimir los hospitales y es generar una estructura de seis centros de atención primaria con capacidad de diagnóstico. Porque los hospitales tienen tomógrafo, angiógrafos, resonadores, pero en general ese equipamiento es usado o por el Same que llega con una urgencia o emergencia o por la unidad coronaria o terapia que tiene una persona en riesgo de vida. Entonces, esas dos demandas del hospital le ganan al que viene a hacerse una práctica que no implica riesgo de vida. Y el otro punto es mejorar el nivel de ingreso de los profesionales de la salud, que se ve afectado por la inflación, que ha sido creciente.

También necesitamos mejorar el abordaje de las adicciones, mejorar el SAME, tener más médicos en moto para que lleguen más rápido.

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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