Kicillof. “Las tarifas tienen que guardar proporción con los ingresos de los trabajadores…”

Con una confianza contenida ante lo que según intuye será un triunfo, Axel Kicillof, candidato a gobernador bonaerense del Frente de Todos, admitió diferencias con el postulante presidencial de su espacio, Alberto Fernández, y dijo que hubo “errores” durante su gestión como ministro de Economía de Cristina Kirchner. Consideró, sin embargo, que el actual gobierno nacional empeoró la situación.

“Alberto forma parte de nuestro frente, pero no pensamos exactamente igual”, dijo en una entrevista con LA NACION, en la que trató de enfocarse en su rol como candidato a gobernador, sin detenerse en discusiones sobre política económica.

-¿Qué alternativas maneja para abordar la problemática social del conurbano? 
-El factor ordenador es el empleo. Hay que mejorar las condiciones de la producción y el trabajo. La solución es más Estado, en salud, educación e infraestructura, y más producción, para la generación de empleo, ingresos e inclusión social. Es difícil que alguien no coincida, pero el gobierno actual hace todo lo contrario. Se pierden 1200 empleos y cierran 140 pymes por mes en la provincia.

-¿Cómo califica la situación de inseguridad en el conurbano? 
-Los datos de la Procuración reflejan un deterioro muy fuerte. Hay un divorcio entre la publicidad y los hechos, tanto en obras, en vialidad y en cloacas como en la seguridad. La política que aplicó Vidal no funciona por dos cosas. Por un lado, si aumentan el desempleo, la pobreza y el hambre, eso no va a mejorar la seguridad. Por otro, el presupuesto en seguridad y justicia cayó un 29% en términos reales desde 2015. Esto se refleja en una caída del 8% del poder de compra del sueldo de los policías. La baja remuneración trae otro tipo de efectos secundarios.
-¿Qué medidas tomaría? 
-Hay que tener mayor atención presupuestaria. También hay cuestiones de capacitación y jerarquización de las fuerzas. En el segundo tramo de la campaña voy a hacer un anuncio de medidas.

-¿Cuál es su posición respecto de los fondos de coparticipación que recibe la provincia? 
-Para modificar fuerte la infraestructura se necesitan más recursos de coparticipación y es algo que vamos a plantear. Cuando uno compara lo que recibía la provincia en 2015, sumando recursos de coparticipación y recursos no automáticos, ve que le fue muy mal en estos años. Vidal perdió, mientras Larreta ganó por goleada. El presupuesto de La Matanza es de $10.000 millones y tiene 2.100.000 habitantes. La ciudad de Buenos Aires tiene 2.800.000 habitantes y un presupuesto de $350.000 millones. Larreta tiene 35 veces más presupuesto que La Matanza. En la Capital rompen tres veces la vereda, ponen plantas en las paredes. Hay una inequidad muy fuerte.

-Usted votó el año pasado una ley para retrotraer las tarifas. Como gobernador, ¿va a retrotraer las tarifas? 
-Vamos a anunciar una medida concreta más adelante. El espíritu es que, como dijo la Corte, las tarifas sean razonables. Tienen que guardar proporción con los ingresos de los trabajadores, de los jubilados, del sector productivo y comercial. En algunas zonas las tarifas superan el valor de los alquileres. El otro costado es la rentabilidad de las compañías. Edelap, por ejemplo, ganó $2800 millones en 2018, que fue el gasto conjunto de los municipios de Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Punta Indio. No es lógico.


-Apoyaron los reclamos salariales de los docentes ¿Les daría un aumento por encima de la inflación? 
-Los aumentos se van a definir en paritarias, no por decreto. La gobernadora tuvo una política espasmódica. Este año dio un aumento mayor para no tener problemas antes de las elecciones. En la campaña de 2015 Vidal dijo que el sueldo docente debía ser de $40.000. En el medio hubo un 200% de inflación. Esos $40.000 hoy deberían ser $120.000. El sueldo hoy es de $23.000. Quiero que recuperen poder adquisitivo. Habrá que dar la discusión.

-¿Está de acuerdo con la propuesta de bajar la tasa de interés de las Leliq? 
-La tasa de las Leliq de los Estados Unidos, que son los bonos del Tesoro, acaba de bajar. Y Trump, que quiere defender el trabajo y la producción norteamericana, se quejó de que la bajaron poco. Y acá tenemos un gobierno que tiene la tasa más alta del mundo y dice que si bajara un punto sería una catástrofe. Me llama la atención. El Gobierno debería explicar cómo llegamos a esta situación desquiciada de una tasa del 60%.

-¿Cree que el próximo gobierno va a tener que devaluar? 
-No lo sé. Hay que ver cómo estamos en diciembre. Lo que se nota es que el único programa económico que tiene este gobierno para las elecciones es que no haya devaluación. Están rifando todo para que no haya devaluación. No es que no hubiera tensiones y errores en el gobierno anterior. Pero todo lo que estaba bien lo rompieron y lo que estaba mal lo empeoraron. Los números de la UCA dicen que hay 4 millones de nuevos pobres.

-Los números de la UCA dicen que en la última gestión de Cristina aumentaron los pobres. 
-Tomemos los 12 años del gobierno anterior, con los números de la UCA proyectados hacia atrás. En 2003 había 25 millones de pobres. En 2015, 12 millones, menos de la mitad. Ahora hay 16 millones.

-Alberto dijo que Cristina dejó tres problemas, que atribuyó a su gestión en el Ministerio de Economía: el cepo cambiario, el déficit fiscal y la inflación. ¿Está de acuerdo con ese diagnóstico? 
-Alberto forma parte de nuestro frente, pero no pensamos exactamente igual. El terreno cambiario en la Argentina es una complicación. ¿Este gobierno cómo lo resolvió? Abriendo completamente la entrada y salida de capitales y tomando deuda a diez manos. Pasamos de tener una deuda del 40% del PBI al 95%. Pagamos un costo altísimo y ¿cuál fue la solución cambiaria… Ninguna. Tuvimos 300 puntos de devaluación. Hoy no hay problemas de acceso al mercado de cambios porque nadie puede ahorrar, y a muchos se les complica llegar a fin de mes o irse de vacaciones. Lo he discutido con Alberto. Esos tres problemas son cuestiones que atacamos.

-El cepo lo mantuvieron… 
-No vengo a defender mi gestión. A mí me va a tocar ser gobernador. La persona que va a decidir sobre estas cosas es el presidente. En la provincia de Buenos Aires los problemas son el desempleo, el cierre de comercios, la falta de infraestructura edilicia en los colegios…

-La pregunta es si puede resolver estos problemas el funcionario que fue responsable, según Alberto Fernández, de dejar aquellos tres problemas en la economía nacional. 
-Nadie dijo que la economía no tuviera problemas en 2015. Yo hubiera querido tener una industrialización más tecnológicamente avanzada, más competitiva, estar más integrado regionalmente, tener un sistema científico tecnológico mejor financiado, más robusto, hubiera querido tener mayor producción de energía. No éramos ni Suiza ni Alemania. Estábamos mejor que muchos países latinoamericanos, mil veces mejor de lo que estábamos en 2003. Pero había un 5,9% de desempleo y 33% de informalidad. Es mucho. ¿Ahora cómo estamos? El desempleo se duplicó y la informalidad creció casi al 45%.

-¿Qué opina de que el candidato a presidente no reivindique su gestión en Economía? 
-Tuve varias charlas con Alberto, antes de que los dos fuéramos candidatos, y llegamos a una conclusión compartida y es que había determinados problemas y las medidas que se tomaron no fueron caprichosas. Apuntaban a resolver esos problemas. Reconozco que algunas salieron mejor y otras peor. El problema de que periódicamente la Argentina se quede sin dólares existe. Es un problema muy complicado que no tiene soluciones mágicas. Nunca le reclamaría a nadie que diga que cuando criticó una medida del gobierno anterior no tenía razón, no es una pulseada. Ahora Alberto va a ser el presidente y posiblemente piense distinto que yo en muchas cosas.

-¿Qué tan difícil sería gobernar la provincia con Macri de presidente? 
-Los resultados van a ser menos sencillos de obtener, porque si Macri sigue con esta política económica, va a ser muy difícil que pueda abrirse una empresa o que no cierren muchas de las que existen.

Página 12

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Detuvieron a cuatro personas con drogas sintéticas

La Patrulla de Control de Accesos de la Policía de la Ciudad detuvo este lunes a cuatro hombres que viajaban en un Volkswagen Bora durante un control vehicular en el Puente Cabildo, donde se secuestraron más de 60 dosis de distintas sustancias ilegales, entre ellas tusi, éxtasis y marihuana.

El procedimiento se realizó cuando los oficiales detuvieron la marcha del vehículo y advirtieron el evidente nerviosismo del conductor, junto con un fuerte olor compatible con marihuana. Ante esa situación, y en presencia de testigos, se procedió a la requisa del rodado.

Debajo del asiento del conductor se hallaron tres gramos de tusi, dos gramos de cristales, tres gramos de picadura de marihuana y cincuenta y cinco pastillas de éxtasis.

Los detenidos son tres hombres de 24, 24 y 26 años, y una mujer de 25, todos domiciliados en la ciudad de Mar del Plata. Los cuatro quedaron a disposición de la Unidad de Flagrancia Norte, a cargo de la Dra. María Milagro Pauls. En tanto las sustancias fueron secuestradas para su análisis y las actuaciones continúan bajo la intervención judicial correspondiente.

La “Patrulla de Control de Accesos” monitorea de manera rotativa y aleatoria durante las 24 horas los puntos de ingreso y egreso a la Ciudad de Buenos Aires, entre los que se encuentran los 24 kilómetros de la avenida General Paz y los puentes que atraviesan el Riachuelo, por donde circulan diariamente millones de personas.

Esta fuerza trabaja de manera coordinada con el Sistema Integral de Seguridad Pública, que abarca el Anillo Digital, el Centro de Monitoreo Urbano y la red de cámaras de videovigilancia del distrito, y colaboró en la baja del 28 por ciento del delito de robo en territorio porteño durante los primeros 11 meses de 2025.

La Justicia porteña debe definir si reconoce derechos de licenciados en Enfermería

El Sindicato de Trabajadores de Enfermería (SITRE) presentó un escrito ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires este martes, exponiendo sus argumentos para rechazar la Ley 6.767, conocida como Ley de Enfermería, al considerar que sigue habiendo un trato desigual, con salarios más bajos, menos descanso y días destinados a la formación, en comparación con otros profesionales de la salud. 

El recorrido judicial se inició con un amparo, que ya tuvo dos fallos favorables para los trabajadores, ordenando la nivelación salarial. Sin embargo, tras las apelaciones del Gobierno porteño -en la última instancia, bajo la administración de Jorge Macri cuando el reclamo se inició en el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta-, el caso quedó en manos del Tribunal, que aún no emitió su sentencia.

El objetivo del SITRE es que los licenciados sean incluidos en la Ley 6.035, que define cuáles son las 24 carreras profesionales de la salud porteña. “No estar incluidos significa ganar muchísimo menos, en algunos casos la mitad de lo que deberíamos”, advierte el secretario general, Christian Acosta. 

En concreto, un enfermero que recién ingresa a trabajar en el ámbito porteño promedia los 900.000 pesos de bolsillo. “Además, si un enfermero trabaja en terapias intensivas, no percibe el plus por estar en áreas críticas”, advierte el sindicalista. 

Así, mientras el amparo avanzaba en el Poder Judicial, el Sindicato inició conversaciones con distintos legisladores porteños para intentar que los enfermeros con licenciatura sean incluidos en aquella ley. Cuando parecía que estaban los votos necesarios para hacerlo, rápidamente el Gobierno porteño presentó un proyecto alternativo, conocido como Ley de Enfermería (la 6.767), que terminó aprobándose en noviembre del 2024, por un solo voto de diferencia. 

A fines prácticos, eso representó menos derechos laborales que la idea original. “Plantea una nivelación salarial hacia el escalafón más bajo de la carrera profesional, en cuatro tramos en dos años. Osea, migajas, de acá al 2027. Nos acercan a un salario de un residente de reciente ingreso, un R1, que hoy gana más de 1.300.000 de bolsilo. Es decir, alguien que recién pisa un hospital. Yo, con 20 años de trabajo, en dos años, voy a ganar lo que ganan ellos”, describe. Y añade: “Los residentes no ganan bien, pero hoy nosotros estamos mucho peor”. 

Para concluir, Acosta destaca que la Justicia porteña ya reconoció la capacidad del SITRE para representar a sus afiliados en este amparo colectivo, y que, tras años de lucha, confía en que finalmente su actividad sea reconocida: “No vamos a parar hasta obtener lo que merecemos. Salario digno, tiempo disponible para mejorar nuestra formación, descanso acorde y la reivindicación de nuestra profesión”.

Inmuebles en leve alza y en movimiento según inmobiliarias

Un informe privado a cargo de la plataforma inmobiliaria Zonaprop reveló que el precio medio de las propiedades en la Ciudad de Buenos Aires en julio subió un 0,5%, en comparación con el mes anterior, y se ubica en US$2440/m², nivel similar al de julio 2021.

El relevamiento informa que en lo que va del 2025, el incremento acumula un 5%. Mientras que, en los últimos 12 meses, la suba fue del 6,7%, revelando que los departamentos en pozo son los de mayor incremento de precio interanual.

En cuanto a la distribución de dichos incrementos en cada barrio porteño, alguno de ellos sufrieron subas más significativas. El aumento de mayor relevancia en el último año se dio en Núñez, que subió un 14,7%; seguido por Villa Riachuelo, con un 13,3%; y Mataderos, en el que las propiedades presentaron un alza del 12,4%.

En los casos recientemente mencionados, los precios actuales promedio se ubican en torno a los: US$3284/m² (siendo uno de los barrios con los valores más altos), US$1622/m² y US$1986/m², respectivamente.

En la vereda opuesta, hay dos barrios en los que se vislumbró una baja en el m² promedio de sus departamentos en venta. Estos son: Versalles y Parque Avellaneda, en los cuales los precios promedio bajaron un 1,6% y 1,9%, respectivamente.

Por último, en cuanto a los barrios más caros, Puerto Madero (US$6.124/m²) continúa primero en el ranking de barrios para la adquisición de departamentos, le siguen Palermo (US$3416/m²) y Núñez (US$3284/m²) completa el podio.

Por el contrario, Lugano es el barrio con el valor más bajo para la compra, con un precio de US$1070/m². Le siguen Nueva Pompeya (US$1437/m²) y Parque Avellaneda (US$1564/m²).