Macri en el Obelisco: “No volvamos al pasado”

“Estamos viviendo una semana histórica que va a terminar el domingo que viene. Una semana que vamos a recordar todos. Estamos haciendo patria. Tenemos que dar vuelta la elección. Todos sabemos que el domingo 27 es la elección real y es una elección que define nuestro presente y nuestro futuro”, afirmó Macri ante unas calles colmadas de gente que lo apoya y rememoró la elección tras la vuelta de la democracia en 1983 pidiendo una anta concurrencia a las urnas. “Tenemos que salir a convencer a los que están dudando. Tiene que ser la elección con mayor asistencia desde 1983″, pidió.

En un encendido discurso ante 400 mil personas, Macri expresó ante sus votantes que les “demostramos que pudimos mejorar la educación y que pudimos integrarnos al mundo”. “Demostramos que podemos producir energía en Vaca Muerta o energías renovables en lugares que parecían olvidados y sin futuro, que pudimos hacer obras en todos los rincones de la Argentina sin corrupción. Demostramos que podemos dialogar, que podemos tener políticas sociales sin clientelismo, llevando al Estado a donde no llegaba”, dijo haciendo repaso de sus logros en el tramo final de la campaña hacia el domingo 27 de octubre.

Con críticas al kirchnerismo, el Presidente busca revertir el mal resultado de las PASO con una demostración de fuerza en el corazón del centro porteño. “No caigamos en espejismos, en las mismas promesas vacías”, pidió.  “Los argentinos estamos hechos de amor y de fuerza. Todo esto se hizo por ustedes”, dijo el candidato de Juntos por el Cambio.

“Ese 24 de agosto cuando salieron a la calle a decirme que no estaba solo y hoy estamos acá para decirles que ustedes no están solos”, abrió Macri el acto en los pies del Obelisco. La movilización es la apuesta más grande del Gobierno para revertir el mal resultado de las PASO. Se trata de una estrategia electoral que llevó al Presidente a recorrer varias ciudades del país con el lema: “Sí, se puede”.

El jefe de Estado hizo hincapié, sin mencionarlos, a sus principales rivales en las urnas: Alberto Fernández y Cristina Kirchner, referentes de los gobiernos anteriores al macrismo. En ese sentido, pidió “no volver al pasado” y enumeró las principales críticas que se hicieron desde la oposición cuando la candidata a vice Cristina de Kirchner estaba al frente del Gobierno.

También hizo referencia a la “libertad perdida de los venezolanos” en referencia al régimen de Nicolás Maduro. Argentino fue uno de los principales destinos a los que llegaron desde ese país. Hugo Chávez, y después Maduro, fueron aliados de los K.

crédito: drone TN.-

“Todos somos tan distintos pero todos unidos. Juntos defendiendo una forma de vivir y no solo de Argentina, también quiero saludar a los compañeros venezolanos que nos acompañan que defienden los mismos valores como la libertad que lamentablemente en su país perdieron”, destacó.

“Acá estamos todos diciendo no más a la resignación, ni a desaprovechar oportunidades que no no queremos volver a repetir la misma historia. Estamos acá para decirle al mundo entero que sí se puede. No nos vamos a quedar callados viendo como nos roben el futuro. Ya lo vivimos muchas veces, con deditos, con atriles, con cancheriadas, con soberbia, con esa forma de concebir el poder que muchos argentinos rechazamos. Basta de eso”.

“Tenemos que reconocer que muchas veces miró en silencio, a veces con miedo”, señaló el Presidente. “Sin darnos cuenta, fuimos regalando espacios, dejando el país en manos de unos pocos que se creyeron dueños del Estado y de lo público. Fueron por todo hasta por nuestra libertad”, dijo en alusión a la gestión kirchnerista.

Corrupción

Macri y sus alfiles la denominaron como “La Marcha del Millón”: “Demostramos que podemos hacer obras sin corrupción y demostramos que podemos tener políticas sociales sin clientelismo, dándole libertades a la gente”, arengó el presidente.

“Dijimos basta, hasta acá llegaron. Nos dimos cuenta que la fuerza de nuestro país está en nuestras manos. Así es como se van formando las revoluciones, con pequeñas rebeliones. Esta es la rebeldía, pero la rebeldía de personas de paz. No queremos violencia, pero no estamos dispuestos a dejarnos llevar por encima una y otra vez”, aseguró y clamó: “Basta de impunidad”.

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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