Alberto en La Matanza confiado en “ganarle la batalla al coronavirus”

El presidente Alberto Fernández encabezó este mediodía, en el partido bonaerense de La Matanza, la presentación de un nuevo contingente de personal de Gendarmería, que realizará tareas de control en ese partido para garantizar el cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional. Estuvo presente el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

El mandatario, acompañado por el gobernador de la provincia, Axel Kicillof, agradeció a las Fuerzas de Seguridad que “todos los días salen a la calle, se arriesgan al contagio, se exponen como cada hombre y mujer de la salud que trabaja tratando de socorrer a los que lo necesitan, como los que abren comedores y merenderos en estos barrios para acercar su solidaridad a los argentinos.”

“Hemos logrado triplicar el número de gendarmes en el distrito más populoso de la provincia de Buenos Aires”, destacó durante el evento que tuvo lugar en la Escuela de Gendarmería Nacional “General don Martín Miguel de Güemes”, en la localidad de Ciudad Evita.

El Presidente criticó a quienes “nos han llenado de palabras y nos dejaron en la miseria” y enfatizó: “La economía pasó muchos malos momentos y nos recuperamos, pero no vamos a recuperar nuestra dignidad si dejamos caer en la enfermedad y en la muerte a nuestros compatriotas”.

“Que nadie piense que por cuidar la salud de los argentinos estamos descuidando el futuro de los argentinos. Nosotros mostramos el honor el compromiso y la solidaridad”, destacó.

Subrayó que “vamos avanzando con decisión, con firmeza y con resultados que nos dan tranquilidad. Estamos muy lejos de haber ganado la batalla, pero estamos en el camino correcto”. Acompañó al mandatario la ministra de Seguridad, Sabina Frederic. Participó también el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza.

Entrará en funciones una dotación de 250 gendarmes y 15 vehículos para reforzar las tareas de seguridad en el municipio.

“La Gendarmería volvió a La Matanza para cuidar a nuestra gente”

Fernando Espinoza

Junto con el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, el Intendente de la Matanza, Fernando Espinoza, encabezó el recibimiento del nuevo contingente de efectivos de Gendarmería Nacional, que desde hoy mismo realiza tareas de cuidado de la seguridad y control de la cuarentena en el municipio más grande del país.

“Hoy es un día feliz para La Matanza. El Presidente vino a hacer realidad nuestro pedido desde hace más de cuatro años: que la Gendarmería Nacional vuelva a patrullar las calles de La Matanza. Hoy estamos dando respuesta a un reclamo de todas nuestras vecinas y vecinos. Que vuelva a nuestras calles una institución tan querida por nuestros ciudadanos nos genera mucha tranquilidad, porque la Gendarmería vino para cuidar el mejor capital que tenemos, nuestra gente”, dijo el Jefe Comunal tras finalizar el acto.

Asimismo, Fernando Espinoza hizo énfasis en lo que significa este regreso de los gendarmes en el contexto de la crisis desatada por el covid-19: “Que vuelva la Gendarmería Nacional en estos momentos tan difíciles que estamos viviendo en la Argentina y en el mundo con la pandemia del coronavirus, nos da también una gran tranquilidad a todos los vecinos. Desde este lunes decretamos el uso obligatorio del barbijo o tapaboca de confección doméstica en La Matanza. Vemos con beneplácito que lo mismo hizo la Ciudad de Buenos Aires y ahora, toda la Provincia. Nuestros expertos nos decían que, en esta segunda fase, necesitábamos este tipo de prevención, porque iba a haber más movimiento en la calle, con la apertura administrada de la cuarentena”.

Por su parte, el Presidente en su discurso remarcó que “hoy nos toca estar en La Matanza cumpliendo un compromiso con el Intendente y con el gobernador de Buenos Aires. Hemos logrado triplicar el número de gendarmes en el distrito más populoso de Buenos Aires”.

“Estoy contento porque puedo darle las gracias a todos estos gendarmes que tengo delante de mí, y le doy las gracias a todas las fuerzas de seguridad que todos los días salen a la calle, se arriesgan al contagio. Se exponen, como se exponen los hombres y mujeres de la Salud y los que abren comedores en estos barrios populosos para acercar su solidaridad. Como se exponen los compañeros de los movimientos sociales que también hacen el mismo esfuerzo. La Argentina toda está en deuda con ustedes. Y yo que soy el Presidente de los argentinos quiero darles las gracias por el esfuerzo, la templanza, el compromiso que han mostrado una vez más”, destacó emocionado Alberto Fernández.

El Presidente también apuntó que “vamos avanzando paso a paso, hasta acá con resultados que nos dan tranquilidad, pero estamos muy lejos de ganar la batalla. Que hoy tripliquemos el número de los gendarmes en La Matanza, revela que estamos haciendo el camino correcto, pero que es mucho lo que queda por hacer”.

Por último, Fernando Espinoza insistió en su mensaje de tranquilidad y responsabilidad a los vecinos. “Le pedimos a nuestra gente que no se relaje y siga llevando adelante todas las medidas de prevención. Todavía no llegaron los momentos más difíciles, por eso, en La Matanza estamos preparados. Ahora también con la Gendarmería Nacional en las calles. Pero hoy en día la única vacuna que existe es quedarse en casa. La única vacuna que existe es la responsabilidad y la solidaridad de todos”.

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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