Jorge Macri: “Hay que tener mucha firmeza para gobernar esta Ciudad”
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Así de categórico fue el Ministro de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri en declaraciones a TN.
Sobre el país que se viene, el Ministro de Gobierno fue claro y contundente: “Hay que tener mucha firmeza para gobernar la Ciudad y por eso me estoy preparando todos los días. La Argentina que viene será muy difícil porque hay dos países en pugna; el que quiere trabajar y el que quiere todo gratis”.
En relación a como debe ser la relación entre el gobierno y la sociedad, Jorge Macri aseguró: “Lo más importante que tiene la Ciudad son los ciudadanos que trabajan, emprenden y desarrollan todos los días. Tenemos que estar del lado de ellos, desde el más pequeño hasta el más grande”.
“Me preocupa mucho la clase media porque nunca vivió esto que pasa. Trabajan en blanco y cuando pagan todo, quedan debajo de la línea de pobreza. Hay que revertir esto de manera urgente”, finalizó Jorge Macri.
¿Orden y progreso?
Jorge Macri: “Tengo una decisión muy clara de hacer respetar la ley y el orden”. Así de claro se manifestó el Ministro de Gobierno, Jorge Macri, al referirse cómo actuará si es Jefe de Gobierno de la Ciudad.
“La Ciudad es un enorme desafío y por eso cada día trabajo para ser el mejor candidato del PRO. Hay que volver a ordenar el espacio público y que un derecho no esté por encima del otro”, dijo Jorge Macri.
Luego agregó: “No hay ninguna duda que la ciudad creció en estos 16 años de Gobierno del PRO. El desafío es seguir mejorando y pensar en nuevos objetivos. Cada barrio necesita cosas diferentes a los demás”.
Para finalizar, el ministro de Gobierno, aseguró: “Hay que definir un norte rápido para que el privado sepa hacia a dónde vamos. Y que el mérito vuelva a tener sentido y premio”.
De la feroz pelea anti-UBER a la modernización de lo taxis porteños
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El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que enviará a la Legislatura un proyecto de ley para modernizar el sistema de taxis y ordenar las aplicaciones de viajes (como Uber o Cabify) “para que todos compitan con reglas más claras”.
“Mediante el decreto y posterior proyecto de ley, se busca sumar un nuevo marco legal que aumente la seguridad, y ordene y modernice el servicio de transporte privado de pasajeros en la Ciudad”, señala.
“El objetivo es agilizar viajes, mejorar la seguridad y reducir trámites para los choferes de taxis. Este proceso busca normalizar la convivencia entre el servicio de taxis y las aplicaciones digitales, un sector que durante años estuvo marcado por conflictos regulatorios y protestas”, se detalló.
¿Qué cambios habrá en el servicio de taxi porteño?
En primer lugar los taxistas van a poder trabajar con vehículos más grandes, de hasta ocho ocho plazas (incluido el conductor). Al mismo tiempo, se reduce la capacidad mínima de pasajeros a cuatro (con el conductor). Hoy es de cinco personas, lo que posibilitará que se puedan usar autos más chicos y económicos.
A su vez se eliminarán:
La capacidad mínima de baúl o compartimiento de carga requerida.
El máximo de plazas permitidas para vehículos accesibles.
La necesidad de escribano público para formalizar la operatoria. Hoy la transferencia de una licencia exige escribano público, constancia de radicación, y vinculación a BA Taxi.
La obligatoriedad de turnos fijos.
La obligatoriedad del uso de tarjetas físicas identificatorias; ahora podrán ser digitales.
La obligatoriedad del uso de camisa en conductores.
El proyecto de ley también incluirá:
Eliminación de la obligatoriedad de constancia de adhesión a BA Taxi (que ya fue concesionada).
Eliminación de las tasas de transferencia, costos de renovación y transferencias de licencias.
Eliminación de tasas de renovación para conductores de taxis: altas, bajas y otras modificaciones.
También ahora se va a simplificar parte del trabajo cotidiano de los taxistas mediante pagos electrónicos, validación automática de pasajeros y acceso a viajes desde el celular.
¿Qué cambios habrá para los autos de aplicaciones?
Los vehículos deberán contar con VTV al día y seguro específico creado para estas aplicaciones por la Superintendencia de Seguros de la Nación.
Los choferes deberán ser mayores de 21 años y contar con licencia de conducir profesional.
Se otorgará un plazo de 90 días para el cumplimiento y se abrirá un proceso abreviado para asegurar que puedan generarla de forma rápida.
“Durante muchos años, la política fingió demencia, eligió mirar para otro lado. Todos usaban las plataformas y sabían que existían, pero nadie se animaba a ordenar las cosas. Y para los taxis tampoco funcionaba. Los habían dejado atrapados en un sistema lleno de requisitos absurdos y cada vez menos competitivos”, sostuvo Jorge Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
“La Ciudad que tendría que haber sido vanguardia terminó quedándose atrás. Eso se terminó. Decidimos ordenar el sistema y poner la libertad de los usuarios por encima de las trabas burocráticas. Desde ahora, taxis y aplicaciones van a competir con reglas claras”, agregó el funcionario.
Desburocratizamos y le sacamos reglas absurdas a los taxis y normalizamos el servicio de las plataformas para que puedan trabajar en libertad.
Las medidas fueron anunciadas en un encuentro con representantes del Sindicato de Taxistas y de las empresas de aplicaciones de viaje. También participaron el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua; los legisladores Pablo Donati y Francisco Loupias; y el secretario de Transporte porteño, Guillermo Krantzer.
Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino
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La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.
A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.
La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.
Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.
Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.
La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.
Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.
El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política
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La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.
La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral
La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.
La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.
“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri.
Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.
Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.
Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.
Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.
Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza.
Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones.
En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar.