Terrenos públicos codiciados por todos: 44 a subasta en varias comunas porteñas

El ajuste del Poder Ejecutivo Nacional llegó a la Ciudad de Buenos Aires y más precisamente a los inmuebles que son propiedad del Estado Nacional y que a trvés de un organismo se podrían subastar a bajo precio y para proyectos inmobiliarios nuevos dejando históricas construcciones derruídas en el recuerdo. El predio de La Floralis en debate. EL LISTADO.

Javier Milei lanza la subasta de 44 inmuebles porteños: hay desde cocheras hasta edificios históricos
El catálogo de propiedades porteñas a subastar abarca desde lotes de 100 metros cuadrados hasta grandes terrenos, pasando por inmuebles protegidos como Monumentos Históricos Nacionales. El objetivo es recaudar cerca de 800 millones de dólares.

Dentro del listado de propiedades a subastar, uno de los puntos más controvertidos es el terreno que ocupa el Centro de Salud Mental 1 en Núñez, un espacio fundamental para la atención psicológica y psiquiátrica en la ciudad.

El primer caso es el terreno de Francisco Acuña de Figueroa al 900, barrio de Almagro, un predio baldío en el que los vecinos llevan adelante una experiencia particular: una “microreserva urbana”, surgida al calor del avance de la naturaleza en el abandono, y que un colectivo vecinal decidió cuidar y poner en valor para el beneficio del barrio. El colectivo indicó ahora que ya presentaron una nota a Agencia de Adminisstración de Bienes del Estado (AABE) “para plantear nuestro interés en este terreno”.

Además también se destacan en el listado varios terrenos ferroviarios, en particular una codiciada franja de 1,7 hectáreas ubicado junto a las vías del Belgrano Norte, a sólo metros de la Facultad de Derecho, de la Floralis Genérica y del predio de la TV Pública. Esa cotizada parcela de Recoleta, hoy puro césped, se vende en la página de la AABE sin tapujos: “Tipo de inmueble: grandes proyectos urbanos”, dice el texto promocional.

Con el mismo destino aparece otro espacio ferroviario ubicado en Villa Crespo, junto al viaducto del San Martín en Corrientes al 6100, a pocos metros del Movistar Arena.

Uno de los terrenos más grandes que se abrirán a la venta es el del cruce de las avenidas Intendente Bullrich y Cerviño, barrio de Palermo, de 4,3 hectáreas. Pese a ser del Ejército, allí funciona un supermercado de la cadena Cencosud y también tiene una carga polémica: en el predio está el Pabellón Centenario que la empresa remodela desde el año pasado tras un fallo de la Corte Suprema. Desde el Gobierno aseguran, sin embargo, que el histórico edificio no está dentro de la parcela a vender.

Otro terreno de las fuerzas de seguridad que aparece en el listado es el de Echeverría al 1100, barrio de Belgrano, en este caso perteneciente a la Policía Federal.

La larga franja norte-sur de Puerto Madero también aparece con varios puntos a vender. Es el caso de un edificio del Ministerio de Defensa que ocupa media manzana en Avenida de los Italianos al 300, frente a
la Reserva Ecológica. A sólo unas cuadras, en el límite entre Puerto Madero y Monserrat, un tradicional edificio de Belgrano e Ingeniero Huergo, hoy sin uso pero perteneciente a la Administración General de
Puertos, también saldrá a la venta.

Hacia el sur, en el límite entre Puerto Madero y San Telmo, otro exedificio gubernamental entrará en
subasta, aunque en este caso su venta ya fue publicitada con bombos y platillos mucho antes de la publicación del decreto: se trata del inmueble de Huergo y Cochabamba, donde hasta el año pasado funcionó el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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