Los intendentes: la clave del triunfo de Axel y el Frente de Todos

Entre los municipios de mayor peso en el conurbano bonaerense, en las elecciones generales del 27 de octubre, el Frente de Todos retendría Avellaneda, Berazategui, Ensenada, Florencio Varela, Hurlingham, La Matanza, Merlo, Moreno, en algunos casos con un porcentaje superior al 60% de los votos. Además lograría recuperar intendencias que Cambiemos había conquistado en 2015: Berisso, La Plata, Lanús, Morón, Quilmes y Tres de Febrero.

Por su parte el macrismo se hizo fuerte en localidades donde se presumía que no tendría mayores dificultades: Gustavo Posse en San Isidro y Jorge Macri en Vicente López, a priori retendrían los gobiernos municipales, y en  General Pueyrredón -partido que incluye a Mar del Plata- el precandidato de Juntos por el Cambio, Guillermo Montenegro, se impuso en la interna y se consagraría como jefe comunal en octubre.

Los barones del conurbano demostraron su poder territorial y todos los intendentes del peronismo unificado del Gran Buenos Aires salieron fortalecidos de cara a las elecciones generales. Mariano Cascallares en Almirante Brown; Jorge Ferraresi en Avellaneda; Andrés Watson en Florencio Varela; Mario Secco en Ensenada; Ariel Sujarchuk en Escobar, Gabriel Katopodis en San Martín; el actual presidente del PJ bonaerense Fernando Gray en Esteban Echeverría; Juan Zabaleta en Hurlingham; Alberto Descalzo en Ituzaingó; Mario Ishii en José C. Paz; Leonardo Nardini en Malvinas; Gustavo Menéndez en Merlo y Walter Festa en Moreno encaran su camino hacia una nueva gestión.

Los intendentes del conurbano que fueron claves para la victoria de Kicillof y Fernández.

Municipio x municipio

La Plata: con más de 500 mil electores la capital de la provincia es clave en la elección bonaerense. Cambiemos la ganó en 2015 de la mano del intendente Julio Garro y en las legislativas de 2017 logró sacarle 20 puntos de diferencia al peronismo. Sin embargo, este 11 de agosto, el Frente de Todos venció por 10 puntos a Juntos por el Cambio y se ilusiona con retornar al poder municipal. En la sección capital, el neokirchnerismo dirimió la interna entre cinco candidatos. Con el 85% de las mesas escrutadas, la diputada provincial Florencia Saintout se imponía por menos del 1% frente a la concejal Victoria Tolosa Paz.

General Pueyrredón: el tercer distrito más poblado de Buenos Aires es uno de los pocos lugares donde Juntos por el Cambio pudo festejar. Si bien el intendente Carlos Arroyo asumió como representante de Cambiemos, desde el oficialismo le soltaron la mano y no le permitieron participar de la interna en la que Guillermo Montenegro le ganó a la radical Vilma Baragiola. La suma de todos los votos le sería suficiente para vencer a la kirchnerista Fernanda Raverta.

Quilmes: El Frente de Todos superó a Juntos por el Cambio por 51 a 30%. De repetirse el resultado en octubre, Mayra Mendoza, quien ganó la interna del kirchnerismo, le quitaría la intendencia al macrista Martiniano Molina.

Lanús: se daríaun escenario similar al de Quilmes. Néstor Grindetti perdió por 13 puntos frente al kirchnerismo. La interna del Frente de Todos quedó en manos de Edgardo Depetri.

San Isidro: Gustavo Posse demostró su construcción política y territorial de 20 años de gobernar el distrito y le dio a Macri una de las pocas alegrías de la noche. El radical se impuso con el 40% de los votos, mientras que el Frente de Todos cosechó el 25%.

Vicente López: otro distrito donde Juntos por el Cambio realizó una elección esperada y apunta a mantener la conducción. Jorge Macri duplicó al Frente de Todos alcanzando el 53% de votos.

San Miguel: Jaime Méndez (Juntos por el Cambio) venció al precandidato del Frente de Todos, Franco La Porta, y aspira a ser reelecto el 27 de octubre.

Tres de Febrero: Diego Valenzuela sufrió una dura PASO y podría perder la intendencia en manos del legislador provincial Juan Debandi, quien ganó la interna del Frente de Todos, que como fuerza obtuvo el 46% superando por 12 puntos al candidato de Macri.

Morón: Ramiro Tagliaferro se había consagrado como intendente en 2015 y ahora es otro de los cuales corren riesgo su reelección. Juntos por el Cambio perdió por siete puntos frente al neokirchnerismo que alcanzó el 43% de los votos con Lucas Ghi ganándole la interna a Hernán Solito.

Macri fue clave en la caída de Vidal en la elección bonaerense

Bahía Blanca: una elección pareja entre Juntos por el Cambio y Frente de Todos. Sin internas que definir, Héctor Gay sacó el 39% y superó por escaso margen a Federico Susbielles (37%) dejando un escenario abierto de cara a octubre.

Pilar: el candidato del Frente de Todos, Federico Achával, venció al actual jefe comunal de Cambiemos Nicolás Ducoté por 13% de diferencia.

Berisso: en 2015, Cambiemos había hecho una elección histórica consagrando al radical Jorge Nedela como intendente en una localidad que históricamente gobernó el peronismo. Sin embargo, estas PASO dejaron un resultado abierto a que el Frente de Todos gane en octubre, ya que se impuso con el 60% de los votos con la figura del precandidato Fabián Cagliardi ganando la interna.

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Franco Colapinto y el espejo de Juan Manuel Fangio: pasado glorioso y futuro en construcción del automovilismo argentino

La reciente exhibición de Franco Colapinto en las calles de Buenos Aires no fue solo un espectáculo para fanáticos: también reavivó una comparación inevitable con Juan Manuel Fangio, el máximo ícono del automovilismo nacional y uno de los más grandes de la historia de la Fórmula 1.

A sus 22 años, Colapinto representa una nueva generación que vuelve a ilusionar a la Argentina con tener protagonismo en la elite del automovilismo mundial. Su presencia al volante de un monoplaza en plena ciudad, rodeado de miles de personas, evocó inevitablemente aquellas épocas en las que Fangio dominaba la Fórmula 1 con una autoridad que aún hoy resulta difícil de igualar.

La comparación, sin embargo, exige contexto. Fangio construyó su leyenda en una Fórmula 1 muy distinta, en los años 50, cuando la categoría daba sus primeros pasos y el riesgo era parte constitutiva del oficio. Con cinco títulos mundiales —una marca que se mantuvo como récord durante décadas—, el balcarceño no solo ganó campeonatos: definió un estándar de excelencia basado en inteligencia, técnica y templanza.

Colapinto, en cambio, todavía está escribiendo su historia. Su recorrido por categorías formativas en Europa y su inserción en la órbita de equipos de Fórmula 1 lo posicionan como una de las mayores promesas argentinas de las últimas décadas. Pero el salto definitivo —ese que lo lleve a competir de manera estable en la máxima categoría— sigue siendo el gran desafío.

Más allá de los resultados, hay un punto de contacto clave entre ambos: la capacidad de generar identificación. Fangio lo hizo en un país que encontraba en el automovilismo una épica moderna; Colapinto lo logra en una era dominada por las redes sociales y el espectáculo global, donde cada aparición tiene impacto inmediato.

La exhibición en Buenos Aires también funcionó como un puente simbólico. La presencia de una réplica de la histórica “Flecha de Plata”, asociada a las hazañas de Fangio, no fue casual: buscó conectar el legado de una era dorada con la expectativa de un futuro posible. Pero si Fangio representa la certeza de la gloria, Colapinto encarna la incógnita. Y en esa diferencia radica, quizás, el mayor atractivo de la comparación. Mientras uno ya es historia consagrada, el otro es una promesa en desarrollo que necesita tiempo, resultados y contexto para acercarse —aunque sea parcialmente— a ese legado.

Argentina, mientras tanto, vuelve a mirar la Fórmula 1 con atención. Y aunque el peso del apellido Fangio siga siendo inalcanzable, la irrupción de Colapinto abre una puerta que parecía cerrada: la de volver a tener un protagonista propio en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Reclamo de intendentes por más fondos para las rutas que causan “muertes por accidentes de tránsito”

Intendentes de 200 ciudades del país se movilizaron este martes a las puertas del Ministerio de Economía para entregar un petitorio en el que denunciaron el desastre en la rutas que ya causan decenas de muertes, con el agravante que Toto Caputo se queda con los fondos del impuesto al combustible que por ley están asignados a mantener y reparar el sistema vial. 

Un monto que en los más de dos años de gobierno de Milei hubiera alcanzado para reparar todas las rutas del país, pero que el ministro se traga para dibuja un superávit a fuerza de violar leyes y abandonar deberes básicos del Estado.

La movida fue impulsada por el ministro de de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis, pero logró sobre este lunes el respaldo de la Federación Argentina de Municipios (FAM) que dirige Fernando Espinoza, y logró la adhesión de intendentes de todo el país.

Un dato relevante fue que participaron intendentes del peronismo, pero también estuvieron alcaldes vecinalistas y una comitiva del Foro de Intendentes radicales.  Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas-

Como anticipó el medio LPO, entre los planteos centrales se incluyó retrotraer el precio de la nafta al 1° de marzo y que el Gobierno haga las obras que está obligado por ley a partir de lo que recauda del Impuesto PAIS y el Impuesto a los Combustibles. “El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos”, denunció Katopodis.

Pero, además de eso, los intendentes apuntaron contra el Gobierno por el derrumbe de la coparticipación que golpea directo en las arcas municipales que, a la vez, ya sufren en muchos casos una reducción de la cobrabilidad de tasas frente a la recesión generalizada.

“Solicitamos un nuevo pacto fiscal que evite la asfixia financiera que hoy sufren las provincias y los municipios como consecuencia de las actuales políticas económicas”, dijo el intendente de La Plata, Julio Alak.

En tanto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, sostuvo: “Pedimos retrotraer el precio de los combustibles, retomar obras paralizadas por Nación y frenar el recorte de fondos a provincias y municipios”.

Más tarde, varios intendentes se dirigieron a la sede de la FAM, donde se reunieron con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela.

El Gobierno eliminó los planes sociales: qué cambia y cómo impacta la nueva política

La decisión de terminar con los planes sociales marca un giro en la política asistencial del Gobierno porteño de Jorge Macri. Impulsa un nuevo esquema basado en empleo y control del gasto generando debate sobres los efecto de eliminar los planes sociales y crea un programa de capacitación y empleo.

La medida alcanzará a unas 5 mil personas y prevé una transición de un año. Incluye pagos directos sin intermediarios, formación obligatoria y articulación con el sector privado para facilitar la inserción laboral

La iniciativa alcanza a unas 5 mil personas y contempla una transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema actual. En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja.

La medida busca dejar atrás 20 años de políticas asistencialistas que no mejoraban la vida cotidiana y no llegaba en todos los casos a quienes realmente lo necesitan, y representa el fin de los intermediarios y del negocio de los “gerentes de la pobreza”.

“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo”, sostuvo Jorge Macri. 

Uno de los principales cambios de esta nueva medida es la eliminación de intermediarios: los pagos se realizarán de manera directa a los beneficiarios, lo que permitirá mejorar el control y la transparencia. Además, se fijarán criterios claros de permanencia, como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

Formación obligatoria: los beneficiarios deberán cumplir con instancias de capacitación laboral y educativa para mantener el apoyo.

Plazo de un año: el programa tendrá una duración máxima de 12 meses y funcionará como un puente hacia el cierre definitivo de la dependencia estatal.

Articulación con el sector privado para brindar prácticas formativas y facilitar la inserción laboral: se suman empresas de servicios, salud, hotelería y mantenimiento como Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de cámaras empresariales y universidades.

Criterios de elegibilidad claros: se establecen requisitos explícitos de residencia y situación social para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.

Aysa
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